La Catedral románica de Tudela es sin duda el estandarte
de la ciudad, con su famosa portada del Juicio Final. Se levantó sobre
una antigua mezquita y fue declarada Monumento Nacional en 1884. Las calles de
Tudela son un buen lugar para perderse, con sus palacios renacentistas y
barrocos, sus pasadizos y callejuelas típicos de juderías y
morerías. Cabe destacar la Iglesia de la Magdalena o el
puente medieval.
Musulmanes, judíos y mozárabes han ido dejando parte de sus
culturas en esta ciudad. La antigua judería es un lugar
ideal para pasear y llegar hasta el Museo de Tudela, con
interesantes piezas de arte sacro, o el Museo Muñoz Sola,
de pintura moderna.

